Continente


Te diviertes en el cauce
De tus ríos infernales
Te recorren las lagunas
En tus labios de caudales

En un puerto de pasiones
Me seduces, en la arena
Más al sur, por los caminos
Este frío, ya me quema

No conozco ni en las selvas
De tu cuerpo enarbolado
En las ramas, me revuelves
Yo las corto, lo he pensado

En volcanes son tus piernas
Cuando en lava me rodean
A mi encanto, como siempre
Yo las dejo... me desean

Mas quisiera verte en ruta
Sin señales, sin cerrojo
Solo ser un caminante
Por tu rostro pelirrojo

En metáfora ya eres,
“Continente” por bañada
En un mar de mil tesoros
Cuando besos me reclamas

Yo te quiero en mi semilla
¿o ella quiere tus praderas?
Eres fértil, en mis manos
Eres fértil, en poemas  

Y es que inspiras, de mis rocas
Que seduces por tus cantos
En cascada yo te escucho
En el hielo, de quebrantos

Por el frío, que me ausentas
Cuando pienso, en tu distancia
Ven, querida, con el fuego
¿Te derrites?, ¡no lo hagas!

No lo hagas, mi querida
Que en tu río, me desvelo
En lugares, de tus muslos
Dónde sea, soy anzuelo

No concluyo tus praderas
Sin quererte en más palabras
Pero acabo, por sincero
Hasta que cielo, tu me abras...

Sueños


Y te sueño por lejana
O cercana de diamante
Dime niña, ¿qué es distancia?
Ambas puedo ser de amante

No despierto ya contigo
Mas te quiero aquí en mi lecho
Qué tus ojos terciopelo
Ya me miren sin un trecho

En abrazos con tu espalda
Te imagino, prisionera
Ven, corramos, por salvajes
En un beso, mi viajera

Yo te pienso ya conmigo,
Manejando mis cabellos
No lo creo, ¡qué sincero!
Es pensar en tus destellos…

¡Sí, en el astro de destellos!
Muy lejana en firmamento
Yo te alcanzo, en el cielo…
Yo soy tierra, tu eres viento

Y es que soplas mis oídos
Con tus labios de cerezos
No amanezcas, amor mío
Aún te quedan de mis besos


Niña


He pensando en la tormenta
que curiosa te avecina
más te traigo de las ramas…
¡Qué te cubran bella niña!

Sin la lluvia que gotea
yo te espero ya risueña
no te espero, si eres fría
no lo quiero en ti pequeña

Mas si quieres deprimirte
que esto sea en mi laguna
y que lágrimas derrames
a paciencia de la luna

Y que llenes ya los mares
con tu salvia de sincera...
Porque hay algo en la tristeza:
La felicidad que espera