Bosque

En bosque, te secuestro por distante
En lluvia de césped, te encuentro fugitiva
Te asemejas al madero, cuando frío
Te agrietas entre sombras y entre días

En bosque, te describo por metáfora
Como si fueras toda en una sola
Como verde, como tallo milenario
Eres recuerdo paulatino

En bosque, yo te busco inocente
En matorral, ya me pierdo como un niño
¿Cuándo nacen ya las flores?
Soy silvestre y de cultivo

En bosque, ya pareces laberinto
Aventurero, con sueños y navaja
Entre ramas, yo recorto por buscarte
¡Aparece, milagrosa, para amarte!

En bosque, ¡ya estamos refugiados!
En las llamas asesinas de los troncos
Yo te arropo con mis dedos revoltosos
Yo te sueño como a un verso prodigioso

Cuestión

¿Por qué parece que toco las estrellas
Cuando aún siguen distantes en el cielo?

Pareces cercana como los cuentos…
Pero te alejas como lluvia de las nubes

No sé si eres susurro cercano y cierto
O si eres un grito temible y distante

¿Será tu voz la tenue, o tus ojos despistados?
O quizás mi voz sea muda y mis ojos inocentes…

En ojos inocentes, he entregado la vigilia
He perdido sueños y he cantado silencioso

En voz muda, te he invocado con paciencia
He esperado de tus pasos, y he tocado tus oídos

Estoy débil, como si naciente quedara
Un llanto es simple, el respiro está en espinas

En ti vive la metáfora, eres reflejo del mundo
Estás en todas partes, como si tierra tu fueras.

Parece que te dibujara entre las olas
Y que en silencio tú gritaras mi nombre

Pero, noche, ya no caes con estrellas
Y la luna, no es reflejo bajo el agua

Cruzas el viento como ave a la deriva
¿Estás migrando de mi alma?

Nunca habrán heridas, nunca habrá dolor
Si no muerdes mis labios en el beso fortuito

Nunca habrá pasión, ni tampoco asesinatos
Si no me ahorcas en abrazos de nostalgia

Si supiera, por qué brillan tus ojos
La vela no sería de frecuente…

Si supieras porque brillan los míos…
¿Iríamos por la luna, o me quemaría como sol?

Encuentro

Empapa mis agrios sentidos
En aquella miel gustosa
Ven, escucha estos latidos
Brotando de esta piel, peligrosa

Llévame hasta aquel cielo
Hazlo tú, mi piel está arrojada
No hay colisión de torsos, en anhelo
Sin tus uñas violentas, embriagadas

Quítame este pesado traje
Quiero desnudarme en tu belleza
Haz lo propio, sublime amante
Esta danza es en pareja

Descubramos, estupor en sabotaje
Y entrégame, tu lengua por sorpresa.
En tus pestañas, dibújame un masaje
¡Vamos, hagamos la proeza!

Recórreme, junto a la oscura caída
Y en locura, dibújame en tus manos
Tus líneas, en tacto, son de mente poseída
Tu jadeo, en mi cuello, es melodía

Y si tus sábanas son olas,
Yo soy roquerío
Ahógame, en agua de amapolas
De tu aroma no hay hastío

Corramos, paremos, en la anochecida…
Detente, en placer provocado.
No acabes. Termina. Sigue. No olvides…
Esta noche quiero amar como los humanos.

¿Cuándo?

¡Vida! Si tan sólo supiera el momento…
Para bañarme en savia de tu añoro…

¿Cuándo caes de los cielos?
Mi deseo quiere estrellas fugaces en la noche…

¿Será una fogata el preludio que nos queme?
¿Será la lluvia la que moje nuestras comisuras?

Dime horas, o quizás el último segundo
Sería relojero y el mundo, por contar tus días…

Seré paciente, aunque en desierto rojo esté
Aunque el agua se congele, aunque mi alma se recoja

Y en vida, dime por qué estoy muriendo…
Es la forma, eres la forma, eres la vida de un verso tallado

En ti se perfecciona una letra,
En ti la rima nace a la vida de mi encanto

En ti se guardan los cristales,
En ti se cuentan las riquezas

Eres pomposa, como castillo en su Princesa
Eres raíz de flores, ¡quiero ser la tierra fértil!

Vamos, la distancia ya se acorta
Y el segundo en el que lees, ya está muerto

¿Y si mi labio vara en la bahía de tu pelo?
¿O temerario, naufrago por tu cuerpo?

Es que en ti se derraman siete mares…
Eres el mundo sin tierra, eres agua enfurecida

Vamos, derrámate conmigo y seamos navegantes
Los barcos son de piel, y los remos nuestras manos

Rememos, hasta que lleguemos a la luna
En sueño de menguante, te diré lo que he sentido.

Tus ojos

Privilegio, el verme reflejado en tus esteros

Manantiales en verano, que evaporan…

el deseo burbujeante, fogoso y punzante…

Vapor de iris, de dos termas esmeralda


Levanta tu mirada desde el fondo…

Esas uvas que adoré desde sus brotes

Dos gotas, quizás dos mares

Cristalinos, como mar de agua, como cuarzo de piedra


Único podría ser, pero sublimes existen dos.

Único es tu rostro, abrigas dos caricias infinitas

¡Qué afrodisíaco el sólo darte mis dedos!

Del resplandor de tus gemas basta mi pasión.


Anhelarlos es el límite ¿qué más se hace con las perlas?

Estoicos, imponentes, acechantes, desafiantes…

Desafiando cada verso, acechando cada tranco

Imponiendo geografía en paraíso, estoicos por esencia.


… Y es que tu rostro es poesía, de rima seductora

Tu par de encantos, son letra y verso en el follaje

Un poema se transcribe en tus detalles

Tu vaivén es oda de encanto y alegría


¡Un museo, por favor! Dos obras maestras son de tumba

¡Qué no se desvanezcan en el polvo de lo eterno!

Permanezcan en vigilia de amantes perdidos…

Quizás sean arena en su granito, quizás viento en su tormenta

Pero ¡Oh, vida! No permitas desierto ni naufragio

Sé el sostén eterno del tesoro insigne que tú misma has creado.