Ideal

Ideal, de ideales constantes

Flores de un rojo tenue,¿dónde está la sangre que soñamos?


Ideal, de antaño enfurecido

Papeles raídos por el tiempo, tinta “indeleble” y farsante


Ideal, de cuescos y promesas

Cuántas frutas compartidas, cuántos cielos lloviznados


Ideal, de belleza y sutilesa

Eres ideal, bella, mujer cautivante en las espinas


Ideal, de locas impresiones

De paradoja mentirosa, de lenta pausa de conciencia


Ideal , de sorpresas conocidas

¡cuánto te conozco, cuánto lo hago!


Ideal, de deseos y caricias adyacentes

Ideales en sí mismos, en cada cuello, sin más.


Sin más, en ideas volátiles

Eres ideal, quizás lo fuiste…

Quizás no lo seas, no… lo fuiste

Ideal fuiste, siempre y ahora.


Por siempre… hasta que el oro sea polvo en esta tierra.

Allá afuera (segunda versión)

Empapa mis agrios sentidos

En aquella miel gustosa

Ven, escucha estos latidos

Brotando de esta piel, peligrosa


Llévame hasta aquél cielo

Hazlo tú, mis pies están cegados

No hay colisión de torsos, en tu distancia

Sin tus uñas violentas, embriagadas


Te imagino mirando el suelo,

Mirando mi cuerpo acabado

Admiro tus hombros consagrados

En vaivén dócil, y asesino


Quítame este pesado traje

Quiero desnudarme en tu belleza

Haz lo propio, sublime amante

Esta danza es en pareja


Descubramos, ardor y vehemencia

Entrégame, tu lengua por sorpresa

En tus pestañas, dibújame un masaje

¡Vamos! Hagamos la proeza


Recórreme, junto a la oscura caída

Y en locura, dibújame en tus manos

Tus líneas, en tacto, se transcriben a mi alma

Tu jadeo, en mi oído, es melodía


Corramos, paremos, en la anochecida

Detente, en placer provocado

No acabes. Termina. Sigue. No olvides…

Esta noche quiero amar como los humanos.

Culpable

Culpable de un anhelo

Amarrado frente al celo

Culpable en la sombría

Ayúdame, ahora, en la osadía…


En la osadía

Liberar tu compañía

Quebrantar lo necesario

Suplicarte ahora, aquí, a diario…


A diario

Ser contigo un temerario

Mirar tu voz, tus ojos entreclaros

Y brillarlos sin reparos…


Sin reparos

Encontrar en ti la vida

Aunque duela por tu llanto

Aunque viva con tu manto


Con tu manto

Resguardarme en el encanto

De estas letras vulnerables

Que me matan, me vigilan… y me culpan de culpable.

Y, solitario...

Solitario y ágil
Porque el verso cae, sin cuidado
Arrebatado en destello acumulado
Brillando como el sol de trigo reflejado


Solitario y tenue
Como la noche que contrae mi garganta
No hay gritos en el Reino del silencio
Sólo sueños bulliciosos en sí mismos


Solitario y amante
Anhelando distancias perdidas
Como quebrando, como mirando puentes y caminos
Apagando aquella vela, que separa la cera del silente


Solitario y solo
Soledad, ¡cuánto invocas mis palabras!
El corazón se oye, en estrellas del firmamento
Como si el celeste cielo fuera mordaza de querer repentino


Solitario, adjetivo solitario y único
Escribiendo por sutiles compañías
Esperando en vigilia la lectura errante de una línea
Esperando en vida, la muerte de este, mi último verso.


Luna

Eres luna en noche de estrella

Imponente, fácil e inerte

Te mueves siempre quieta

No en lo alto, en este corazón.


Zozobras, luna, con estos dedos deliciosos

Que acompañan el compás del vaivén repentino

Improvisas, navegando por lo cielos

Improvisas, sumergiéndome en deseo.


Y sí te apagas, el sol viene

Cegándome hasta que estrellas caigan

Volver al comienzo en el fin del día

Tenerte en lo alto porque, vida, lo quieres.


Le dicen dormir, dormir cuando tú impones

Le digo soñar, entre las nubes en gris mezcladas

Grises serán los sueños que formulo de pasado

Sin colores amenizando lindas agonías.


Sé que te vas. Sé que vuelves.

¡Gracias, cielo mío!

Por ponerla en mi balcón

Como anclándose. Como colgándose. Como mirándome

Velando en sueños de deseo

Velando en grises comienzos

Iluminando precariamente,

Irónica y riendo

Como si supieras que el alma se apaga

Aún en tu presencia.