Fuego

Son almendras, primavera
De un color tormento otoño
De la noche que venía
Con tu alegre sonrojada

Atizados por fogata
Chimeneas de magenta
En los troncos de tus llamas
La ceniza me apodera

Me distraes la pupila
Con espejo de las mías
Movimiento repentino
Sacudida de una lágrima

Quizás seas despedida
Con sonrisa visionaria
De futuro enardecido
Por la misma llama dicha

Solo quiero los telones
Que dibujan tus pupilas
En mirada, decisiva
De alegría proyectada

Que la obra no termine
En tus vidrios vulnerables
Si son trizas, que estas sean
En mis manos, donde caigas.

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