Felicidad

Como restos de codicia
Eres vigilia de condenas
Has corrido en agonía
Has dejado las cadenas

Como sed en el desierto
Te disuelves en la arena
En el césped destrozado
Ya no eres más que espinas

Como tela ya raída
Te desgastas en colores
No hay tinta ni verdades
Solo tiempos de dolores

Y te busco en la mañana
Por el día que comienza
Cuando muerte se avecina
De esta noche somnolienta

Y te busco como un loco
Y te encuentro ya perdida
No te tengo ni en cordura
Ni en felicidad marchita

Melodía

En una melodía silenciosa
se transforman tus risas
cuando faltan ya las bromas
que alojaban tus caricias

En una melodía de colores
Te leía en caída del futuro
Éramos cuento y de novela
De castillo y de paisaje

En una melodía de cantares
Éramos el coro enfurecido
¡Ya la letras se gritaban!
Mas en pena, cuello ya caía

Y ya siendo melodía
Yo te siento por cantarte
Y mi lengua sigue muda
Sin moverse en besos tuyos

Y ya siendo melodía
Yo te canto por presencia
Y mi voz no dice nada…
Y mi voz tú no la escuchas

¿Cómo hacerlo?

Otro hombre la retrata, en movimiento
Y yo solo la retrato con mis letras
… Como si el grafema fuera su pestaña,
Que parpadeaba como el viento en las cortinas

¡Y es curioso!
El tenerla en el instante
Cuando ella se amanece sin buscarme

¡Y es difícil!
El pensar que sigue bella
Cuando mi certeza se remonta en su estadía…
Que se acaba... se ha acabado…
Y me ha dejado acorralado…
En las ideas incesantes, de perderla y de encontrarla…

¿Cómo decirle que la añoro, sin querer desesperarme?
¿Cómo decirle que le amo, sin querer enamorarme?

Lo que rima es el dilema

Sin buscar el verso y ni siquiera rima
Declaro tu tez hermosa, la más bella
Y que tu huida en piel lastima

Sin pretender la rima exacta
Declaro que rodeas el aire con tu encanto
Y esta calma de quererte sigue intacta

Sin buscar un verso nuevo
Declaro que eres historia releída ya mil veces
Te leo, cauteloso, de memoria, sin relevo

Sin quererte en una copla
Declaro que eres huella en mis almohadas
Se apaga ya la llama... por mi vela, el viento sopla

Sin una elegía lastimera
Declaro que mi sangre se congela
Es cercana ya la muerte, o al menos se acelera…

Sin rimar, aunque ya rima este poema
Declaro que en derrumbe te pareces
Te derrites, te derramas, te evaporas y te caes

“Y te caes”… aunque dejes de rimar este poema
No te encuentras en los versos, que son tuyos sin leerte
No te tengo, y lo que rima es el dilema.

Cuello, de cisne
Frágil, terso, insigne
Proyección de tu pampa
Puente de tu voz, que canta

Cabello, sol brillante
Brillas, rosa de diamante
Olas, sangría de mar
Que se rompen en tu faz

Ojos, cerezas maduras
Ninguna joya está a su altura
Plurales, como tus encantos
Dueños de la intriga y del llanto

Piel, valle de nieve
Líquida, como el agua que se bebe
Errante, como los suelos tardíos
Malvada, como los besos impíos.

Boca, cueva de placeres
Labios, de tus encantos son paredes
Tierna, suave, viva
Como tu alma que aún me inspira.

Tú, expresión de belleza
Del paraíso la Princesa
Delicada, como el amor excelso
Sincera, como estos versos.

Frío desvelo

Caído en lecho paulatino
Yo te sueño en los lagos
En vigilia, ya las olas
Te destruyen en estero

Como agua en los trozos
Ya te quiebras como hielo
Fría, en tinta de la nieve
¡Blanca, ese blanco alborotado!

En telón ya fracasado
En el párpado marchito
Yo te busco por ensueño
Yo te miro sin sentido

En la tela que me encoge
En resguardo de mi llanto
Yo pretendo que me llames
Por sorpresa, sin quebranto

Y si caes somnolienta
Ven, despierta, mi viajera
Que en corrida de ceniza
Verás lo que te espera…

Pétalos que caen

En el tallo que sepultas
Con tus pies ya desnudos
Te contemplo, quieto
En la estera de mi cuarto

Que en sonido ya testigo
Te deshagas de las hojas
Que en el ritmo incesante
Te desprendas a mi antojo

Que en perfume de diamantes
Y en vaivén de tus collares
Tú derritas la contienda
Y te plantes desafiante

Quiero ver tus ojos vivos
Como grillos en la luna
¡Retrátame en el arte
De tu cuerpo taciturno!

Quiero ver el rio sano
Que gotea por tus hombros
Que ya batida y ya compleja
Te silencies en mi coro

Ser en ti desembocadura
Y la pista sean mis manos
Que el silencio se consiga
Cuando canto ha terminado

Y en silencio excitado
Repatriarte a mi ladera
Mis manos son el valle
¡Y tu cuerpo la pradera!

No quiero ser poeta

Quiero ser la boca inerte
Que desata las pasiones
La que inspira cada beso
La de anhelo de palabras

Quiero ser el sueño entrante
Y que tu almohada me recoja
Ser de noche, y en ausencia…
Parecer en pesadilla

Quiero ser pintura antigua
O el mar desvanecido
Que me busquen, me reciten
Los gritos que has tallado

Quiero ser la mano ausente
Que deseas en camino
Compañía, de las calles
El suspiro camarada

Quiero verte ya despierta
Con tu ojos merodeando
En un golpe, ya celeste
Que me brindes de tu encanto

Quiero ser tu ingenio
Tu verso en madrugada
Que me escribas minuciosa
Sin dejarme olvidado

Quiero ser tu poesía
Y no inspirarme por poeta
Ver la rima que me guarda
En el punto de tu beso

Cuando quieras

Eres cuerpo resplandeciente
En horizonte…
Lejana quizás, cuando barcos te acercan

Cuando quieras serás ocaso
La noche será contigo
Una melodía de día y luna

Cuando quieras serás mañana
Primer bocado; el día florece en ti
Eres comienzo, eres vida

Eres vida, porque mis pies te rodean
No hay pasos si no es contigo
Los trancos no son en colina forastera

Podrías ser viento
Y jalar mi pelo a tu distancia

Podrías ser cielo y anclarme al suelo cuando quieras
Podrías ser cuento y ser rima a la vez…

Podrás ser estrella y sol en tu querer
Podrás ser lo que quieras…

Siempre has sido imaginación
Has sido amor, amiga y compañera
Has sido piedra en tierra y agua.

Eres mi amor esta noche
Cuando quieras…
Se contesta mi cuerpo con tu alma

Perdón

Perdón.
Palabras simples, difíciles desde mis pies
Las invoco, por tenue error constante…
De hablar, cuando el silencio está reinando

Perdón.
De la amiga conocida
Que se especializa, de forma prudente
Que me escucha y lee, como tuviese

Perdón.
Coincidamos en el acierto
De una complicidad solemne
Que el tiempo pasa, y mis letras no te tocan

Perdón.
No hay más flores, ni hay encantos
Sólo peticiones sin su fruto
Para seguir juntos, el camino en su sendero.

Perdón.
En el papel que se derrama
En las líneas del desierto
Me seco en los harapos, y me deshago por ropajes

Te imagino

Te imagino, susurrando mi nombre
Pionera, con el alba que comienza

Te imagino, somnolienta con tus ojos
Por mis dedos, impulsivos en vigilia

Te imagino, con cabellos madreselvas
En el valle, de mi cama perfumada

Te imagino, en las risas rutinarias
Con tu pecho, palpitando la alegría

Te imagino, con tus labios acechando
En el hambre, de mi beso fugitivo

Te imagino, buscando nuestro encuentro
En camino de agonía, en luna que aparece

Te imagino, con mi nombre en tu boca
Deletreando cada letra, como uva en chocolate

Te imagino, en ropajes de tu piel
Deshojándote, como a trébol quinceañero

Te imagino, en ideas y en sorpresas
Vulnerables, y traviesos del destino

Te imagino, en el roce de mi rostro
En las chispas, del masaje sorpresivo

Te imagino, cayendo entre las casas
En travesía, confidente de mis pasos

Te imagino, en anhelo de que lluevas
Que gotees por mis formas, y descubras mi deseo

Voz

En silencio, ya los gritos
Se acompañan de campanas, de azúcar
Débiles, deshechas con café
Que en vapor, besaba con las manos

Me mostraste ya los ruidos
De palpitante corazón, del pecho
Oprimido en el fulgor, quemando
Mi piel en tela, mi cuerpo en brasa

Gritabas, elegías promisorias
Las mojabas, con lágrimas previstas
Las viste, con dedos de inocente
Las tejías, con cabellos ya marchitos

Ya estoy mudo, en los versos
En mis manos, no es lo fértil
Las raíces, de una coma, se deprimen
No escurre, ya el agua, por secarte

Y en suspiro, ya de nube te desdigo
Te repito, uno a uno los cantares
En las notas, de los puntos ya marcados
Te canto, te dedico y te persigo

Con susurro, inevitable por secreto
Te prohíbo ser pasión cuando te miro
Eres mía, en poema y yo dormido
Eres nada, porque eras desafío

Miento

Le miento a la espuma, cuando aflora de los mares
Declarándole huellas que se borran con la brisa

Le miento a los cerros, cuando en su silueta
En aventura ya fortuita, los recorro en cada tranco

Le miento a las heridas, desangradas y abatidas
En delirio, en agua que inundabas llaga del olvido

Le miento a los faros, a las luces ermitañas
No me he salvado, fiel amigo, sigo errante entre las olas

Le miento al cielo, desbocado y extasiado
En la danzas de fugaces, a la calma de un cráter

Le miento a las nubes... ya nubosas, por esencia
No en el cielo, desenfocas mi mirada, como lágrima sincera

Le miento a la queja recurrente, al grito en desemboque
En palabras que evaporo en un espejo, te figuro en el añoro

Le miento al humo de la noche, al vaho enfurecido
A la espalda de carbón, con las brasas de mis ojos

Le miento al vacío de los huesos y al derrumbe...
¿De qué me desprendo, cuando me aferro de la nada?

… Y le sigo mintiendo, a las causas ya perdidas
A mi alma ya golpeada, y a mi voz ya no contigo.

Como ausente

Como ausente
Caigo a en siete leones
De agua, torrente
Y fría, como tus manos

Como perdido
Dejo tierra firme, dejo amor
Mi alma yace y el cielo sube
¿Caemos, perdidos, amada?

Como loco
Como si brazos no tuviera
Me aferro a las melodías
De la guitarra que no tengo

Como seco
Como lirio sin su tallo
Eres hoja antigua
En pétalo de historias

Como náufrago
Caigo en mar de sangre
Eres alga, en tus cabellos asesinos
Eres daga, en mi pulmón rebalsado

Como ahogado
Sin respiro ni nariz
Dejo letras en botellas
¿Quién lee mi poema?

Como angustia,
Como beso sin sus labios
Eres tristeza, como fango
Eres incierta, como el día